Augusto Ferrando, concedió en exclusiva a GENTE
una de las más emotivas entrevistas de su vida. A
continuación reproducimos parte de esta, que revelan
la gran personalidad, carisma y humor de este señor
de señores. Esta es la última entrevista.
- Augusto, hace un año y medio que no dabas
una entrevista a un medio de comunicación.
- Efectivamente. Esto lo hice porque me llegaban diarios
a Guatemala en los cuales leía barbaridades y les
pido, por favor, que no se vayan a enojar. Yo les decía,
déjenme vivir, déjenme vivir. Uno me mataba
de Sida, otro del corazón, otro del cerebro. Cada
uno escogía una enfermedad. "Ferrando está
grave, murió Ferrando". Lo único que
tengo que decirles es que el muerto se fue de rumba.
Ahora le he entablado un juicio al Banco de Crédito.
Por primera vez enjuicio a un banco: Al Banco de Crédito.
Yo fui a la oficina principal para hablar con el señor
Romero, y me respondían: "Ha salido". Regresaba
al otro dia. Me contestaban: "No está",
pero estaba adentro en la oficina. Se reían, me peloteaban.
Dionisio Romero es un gran señor, un caballero que
durante los años que tuve programas en TV siempre
me trató muy bien. Creo que sus funcionarios han
estado jugando con su nombre y no me dan "bola".
Entonces le entablé el juicio y tengo que ganarlo.
¿Quién no sabe mi slogan "Siempre contigo"?
Durante 23 años fue frase común en diarios
y revistas. Podemos salir a la calle y preguntarle a la
gente: "¿Trampolín a la Fama?" y
contestan "Siempre contigo" de inmediato. Entonces,
cómo ellos (los del banco) no repararon en que eso
era demasiado corrido que a mí es a quien se le ocurrió
decir "Siempre contigo".
- Pero el cariño de la gente es inalterable...
- El cariño es enorme, no sé cómo
explicarlo. Cuando yo no esté más en este
mundo, si es que hay otro mundo, eso es lo que voy a extrañar.
Voy a extrañar los regalos, los obsequios, los abrazos
de gente muy pobre a la que ayudé tantas veces en
mi vida.
- ¿Extrañas el contacto con el público?
- Lo extraño enormemente. Quisiera cerrar los ojos
y que tú vayas entendiendo mi pensamiento; me sale
fenómeno. Pero no, me falta eso. He cumplido mi ciclo.
Era bastante: 30 años en la TV peruana. Hace un año
y tres meses que no hablo con ningún periodista.
La única casa que vengo a visitar siempre es la revista
GENTE porque la siento mi casa y ustedes respetaron mi pedido
de silencio.
FIELES
SEGUIDORES acompañaron
a Ferrando a su última morada. En cementerio
"El Angel" descanza en paz junto a su esposa
Mercedes.
- Pero la gente te sigue pidiendo...
-Pero no estoy en condiciones. Prefiero que
me sigan recordando como a un gran o regular animador, como
a un hombre que hizo bien al pobre.
- El "Ronco" es una buena
alternativa para reir, pero el dia de su cumpleaños
lo hiciste llorar...
- No obstante él lloró. Lloré
yo, mis tres hijos. Estábamos viendo el programa.
Fue en realidad una cosa que llega al corazón. Lo
dicho por él es pura verdad. Es un muchacho pobre
que ha escalado posiciones, la gente lo quiere y basta.
El 70% de la gente en el Perú es pobre, esa gente
lo ve. Los que se compran arroz, frejoles. Esa gente lo
quiere porque habla el idioma del pueblo.
- Para terminar, Augusto, el toque del humor.
- Te voy a contar un chiste, pero le voy a poner un poco
de pimienta, porque también tengo derecho a la pimienta.
Todo el mundo le echa ají, pero es un chiste muy
bueno: "Tengo un amigo que es muy agarrado, muy apretado.
Cómo será de agarrado que duerme todas las
noches con una mano aquí en el corazón y la
otra mano agarrándose el que tú sabes (agarrándose
la parte baja del vientre). ¿Sabes por qué?
Para saber cuál de los dos se para primero (risas).
- Y dime una cosa. ¿Tú dónde
pones las manos cuando duermes?
- No en esos lugares. En realidad, a estas alturas, ya
en cualquier sitio.