Diversos representantes
de la hípica nacional y de todas las clases
sociales despidieron a Augusto Ferrando, uno de
los personajes más queridos del país.
Miles de personas, entre los que se encontraban directivos,
preparadores, propietarios del mundo hípico dieron
el último adiós a Augusto Ferrando, uno de
los personajes más queridos del país.
Desde muy temprano diversos representantes de la hípica
asistieron al velatorio del carismático narrador
de carreras, en la parroquia "Virgen de Fátima"
de Miraflores. Antes de su partida al cementerio "El
Angel", se ofició una misa de cuerpo presente,
que estuvo a cargo del reverendo padre Salvador Piñeiro
García, amigo y consejero de la familia Ferrando.
Posteriormente el cortejo fúnebre partió
al cementerio "El Angel". Fue impresionante el
mar humano que acompañó en el último
adiós al mejor animador de todos los tiempos.
Muchos hípicos recordaban y destacaban la gran trayectoria
de Augusto Ferrando. "Increible, Augusto llevaba
la hípica hasta el final de su existencia",
recordó Eduardo Villarán, presidente del JCP.
Asimismo dijo: "Augusto Ferrando quedará en
el recuerdo de todos los corazones, no sólamente
de la gente hípica, sino del pueblo peruano que supo
de sus alegrías y ocurrencias".
Cuando sus hijos Rubén, Juan Carlos y "Chicho"
recibían las condolencias no pudieron contener el
llanto por la irreparable pérdida de su padre Augusto.
Y el domingo los aficionados que se den cita al hipódromo
podrán sumarse al homenaje póstumo que le
rendirá la directiva del Jockey Club.