A medida que el tiempo avanza
el Studio 5 de Panamericana Televisión va llenando
de público y de personajes de la televisión,
que compartieron con él, por años, luces y
cámaras. Uno de ellos es Humberto Martínez
Morosini. Acongojado y con lágrimas en los
ojos, volvió a pisar el canal donde laboró
por años y rezó en silencio frente al féretro.
"Qué les puedo decir. Que esto me duele
mucho y que es un momento para reflexionar sobre el significado
de la vida y de la muerte. Quiero orar en silencio".
A la 1:30 llegó Violeta Ferreyros.
Ferrando la llamaba cariñosamente "vieja".
Por 30 años fue una de sus compañeras entrañables
en Trampolín. "¡Siempre estaré
contigo, Augusto!, gritó delante de su tumba
antes de quebrarse en lágrimas. "No
lo puedo creer. Hace apenas un mes, Augusto estuvo en mi
casa visitando a mi hija que estaba enferma. Siempre le
decía que donde fuera estaríamos juntos. De
Trampolín iremos a Canevaro, (le decía), y
ahora me parece increíble verlo partir",
expresó.
Minutos después ingresó Tribilín,
vestido en riguroso luto y con las lágrimas cubriéndole
el rostro. "Augusto fue como mi padre, porque
toda la vida me aconsejó. Fue él quien le
enseñó a la gente a quererme y valorarme.
A mí, un negro bruto. Recuerdo que lo conocí
de casualidad. Moncherí me lo presentó y después
trabajé con él 28 años y medio. Ahora
sólo nos lleva la delantera, pero sé que muy
pronto vamos a estar todos juntos", manifestó.
Gringa Inga lo hizo minutos más
tarde. Venía desde su casa de Chaclacayo. "Se
fue mi amigo, el hombre más maravilloso de la tierra".
Genaro Delgado Parker, el magnate de las
comunicaciones, también se acercó hasta su
antiguo canal para el último adiós a Ferrando.
"Hemos perdido un gran valor en la televisión
peruana. Ferrando fue un hombre que valoró mucho
el humor. Lo conocí cuando yo todavía llevaba
pantalones cortos. |