Augusto Ferrando  
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Diario El Chino

Domingo, 7 de Febrero de 1999

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"Trampolín" nació como consecuencia y Augusto lo convirtió en un programa que duró 30 años

 

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Era el año 66 cuando los hermanos Delgado Parker lo llamaron a chambear a su lado.

Ferrando siempre al lado del pueblo y siempre recibiendo la ovación de su público, aquel que gozó con su arte.

Año 1966, época de oro de la nueva ola... mientras la juventud bailaba al compás del twist, la televisión nacional tenía ya a un baluarte que era Augusto Ferrando con su "Escalera del Triunfo". Ya con 47 años a cuestas, recibió el llamado de los hermanos Delgado Parker, quienes le proponían animar una secuencia dentro de un programa ómnibus que ellos tenían y que llevaba por título "Perú 66".

Aquella secuencia se iba a llamar "Trampolín a la Fama", en el cual hombres, mujeres y niños con cualidades artísticas, sin importar su clase o condición social, podían acercarse y, quién sabe, ser la catapulta que los lanzaría al estrellato... De allí el nombre de "Trampolín a la Fama". Obviamente, los mejores se harían acreedores a suculentos premios que otorgaban los auspiciadores.

Augusto aceptó gustoso, porque le estaban dando plena libertad para hacer lo que más le gustaba: hacer reir, contar sus chistes y, sobre todo, lo que él consideró lo más importante, estar en contacto directo con el pueblo, con la gente a la que él se debía siempre aún en la época de la radio.

De Secuencia a Programa

Era tal el éxito de aquella pequeña secuencia dentro de "Perú 66" que los Delgado Parker lo llamaron a Ferrando a sus lujosas oficinas para dos cosas: en primer lugar, felicitarlo efusívamente por el éxito rotundo obtenido, y en segundo lugar, para ofrecerle que "Trampolín a la Fama" pase a ser un programa bajo su conducción.

El "Negro" no lo podía creer y casi con lágrimas en los ojos, en silencio agradecía a Dios por lo que vivía. Así, se puso manos a la obra y eligió a sus colaboradores "Tribilín", "La Gringa Inga", Leonidas Carbajal y Violeta Ferreyros, a la postre sus fieles amigos.

Salió "Trampolín al aire ya como programa y la fama ya rebasaba los límites, lo mismo ocurría con "La Peña Ferrando". Donde él se presentaba era lleno total. por su set desfilaron Nicomedes Santa Cruz, Fernando Farrés, Miguelito Barraza, Lucha Reyes, Guillero Rossini, "El Ronco" Gámez, Carlos Alvarez, los Cómicos Ambulantes, en fin, la lista es interminable. Pasaban los años silenciosamente y Augusto Ferrando continuaba haciendo reir... en un abrir y cerrar los ojos ya "Trampolín" había cumplido nada menos que 30 años en el aire, con su característico "Lindísima Gente" y "Un comercial... y regreso".

Augusto Ferrando en Trampolín a la Fama
Cuando no... El "Negro" Augusto bromeándose con su gente. Esa fue siempre su característica

Sin embargo, durante ese tiempo, el corazón del buen Augusto sufrió dos durísimos golpes: primero, vino la muerte de su esposa "Meche", a la que él adoraba por sobre todas las cosas, y lugo, la muerte de su madre Rosa. Sus dos amores ya no estaban a su lado... él no lo pudo soportar. A ello, se suma la desaparición de su gran amigo, su hermano, como lo llamaba, Leonidas Carbajal.

En Mayo de 1996 tomó la decisión definitiva, luego de varios intentos donde siempre lograban convencerlo de que continuara en la tele. El organismo ya no era el mismo. Augusto quería descanzar. Se retiró y quedó grabada en el pueblo su figura bonachona. Se fue llorando de emoción por el homenaje recibido. Era "un comercial sin regreso".

 


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