"Tribilín"
y "La Gringa Inga" no pueden ocultar
más su dolor y rompen en llanto. Ambos
se desmayan por unos segundos cuando introducían
el ataúd de Augusto Ferrando a su nicho.
Sus restos ya descanzan
en paz al lado de su madre y su esposa "Mechita".
Quedó demostrado que don Augusto Ferrando está
en el corazón de todos los peruanos, y así
se dejó sentir la mañana de ayer, cuando un
verdadero mar humano se apostó al cementerio El Angel
para darle el último adiós. Desde la salida
de la iglesia hasta el cementerio se fue formando un cordón
humano que llegó a su máxima expresión
en el mismo cementerio. Lo que ocurrió ya en el mismo
campo santo fue algo sin precedentes que ni el más
exagerado fanático suyo pudo imaginar que su despedida
iba a poder congregar.
Entre arengas, aplausos, gritos y llanto descontrolado,
Augusto llegó hasta el Pabellón San Bartolomé,
el mismo que minutos más tarde iba a ser su última
morada. Allí lo esperaba su esposa Meche y su madre
Rosita, las dos pasiones de su vida, y que desde la mañana
de ayer lo acompañarán hasta la eternidad.
El despliegue policial resultó escaso para tal cantidad
de gente que se congregó. Su paso entre personas
que pugnaban por alcanzar el ataúd del "Negro"
fue realmente impresionante, obviándose el cronograma
que se había armado antes de su entierro, el cual
quedó corto por la cantidad de gente que colmó
el cementerio.
Rubén, Chicho y Juan Carlos entre
lágrimas despidieron a su viejo
"Chicho"
durante el entierro sólo repetía "Padre,
perdóname"
Sus hijos dejaron sentir en el epílogo del entierro
el gran sufrimiento y el dolor que les provoca la partida
de su padre. Su tristeza y pena ya fue incontenible explotando
en llanto incontrolable, aquel llanto que sólo se
puede ofrecer por alguien que se quiso tanto. Sólo
la desaparición de su madre pudo compararse al dolor
que ellos mostraron ayer y que quizá nunca más
se repita, y es que se estaba yendo la última persona
que aman en esta vida. Sólo su resignación
ante la decisión del Todopoderoso pudo controlar
los instantes donde ellos quisieron impedir el entierro
de su ser querido. Felizmente hubo ahí quienes supieron
guardar la calma y hacer entender a los desesperados hijos
lo inevitable. Lo de su familia también fue muy emotivo
desde su engreida Paola hasta sus nietas que llegaron de
Guatemala y no dejaron de llorar su despedida. Y es que
este negro se merece todo, y todo fue lo que se dejó
en su último adiós.
Ferrando, el pueblo está contigo
Esta fue la frase con la que toda su gente lo acompañó
a su entierro. Todos a una sola voz no cesaban de repetir
esta frase, acompañados por algunos momentos de otras
características frases que en vida el animador solía
expresar. "Ferrando un comercial y regreso",
"Siempre contigo". "Tu linda
gente está contigo", "Ferrando
eres el Perú", "Se siente, se
siente, el negro está presente", fueron
entre muchas las cosas que todos, chicos y grandes, expresaban
o desahogan el sentimiento que les emanaba por el ser que
se nos fue.
Esta gran masa aún después de su entierro,
por horas permaneció apostada a la tumba. Las mismas
escenas de dolor se siguó mostrando en cada uno de
ellos, recibiendo en adelante hasta el cierre del cementerio,
a más público que había esperado el
mejor momento para ir a despedirse del negro.
Muerte del negro fue motivo de negocio
Ni la muerte del animador más popular del Perú
se salvó del ingenio peruano. Más aún
si se trata de un personaje tan querido entre todos los
peruanos. Las vinchas, afiches, entre otros objetos que
puda hacer recordar a aquel moreno de la televisión,
sirvió de buen pretexto para ganarse unos cuantos
soles. Así pues mucha de la gente que colmaba el
cementerio o las mismas calles dejaban exhibirse algunos
detalles que expresaban el amor que podía sentir
por el popular animador.
Había vinchas de todos los tipos y colores, inclusive
algunos solían decir que ellos vendían el
legítimo recuerdo del animador.
A nadie le importaba si esto era cierto o no, lo importante
era llevar algo que de alguna forma contribuya a expresar
el amor que por él se siente.
"Yo amo mucho a este negro lindo que hizo mucho por
los pobres. Lucir esta vincha no dice nada, porque yo en
realidad quisiera irme con él, pues así expresaría
el amor que siento por este hombre de bien. Ferrando, siempre
estarás entre nosotros", expresó emotivamente
Bernardina Huilca, ferviente seguidora de Ferrando.
"Negro" descanza al lado de Valentina
No sabemos si coincidentemente o no, pero el suelo sagrado
que comparte en adelante Augusto Ferrando tiene a unos cuantos
centímetros a una de las fieles cultoras del folclor
negro. Se trata de Valentina Barrionuevo de Arteaga, quien
en adelante acompañaría la tumba del negro.
Su hija Norma Arteaga estuvo también en el entierro,
aunque ella más se preocupó de que las miles
de personas no dañen la tumba de su madre. Ella,
al igual que todos no dejó de expresar el hondo pesar
que cae por ella, pues el animador siempre fue una de las
personas que más la apoyó en su labor artística.
Tribilín y Gringa Inga en su último
adiós...
"Tribilín" y la Gringa Inga fueron los
dos únicos compañeros suyos que estuvieron
en la hora de su entierro. Las escenas que ofrecieron ambos
es inexplicable, por más fuerza que le ponían
por controlarse ellos se veían traicionados por el
dolor que les brotaba del corazón y se desmayaron
por unos segundos cuando introducían el ataúd
de Augusto Ferrando a su nicho.
"Augusto siempre estará contigo"...
es lo que repetía constantemente el moreno, mientras
los minutos transcurrían y llegaba la hora del último
adiós. Lo ofrecido por su ex compañero dejó
expresado lo que el animador ha significado en su vida.
"Negro, descanza en paz, y espera que ya te daré
alcance. Sin ti la vida ya no será la misma, hermano
mío... Te juro que siempre estarás conmigo,
porque este es sólo un comercial y regresaremos a
estar juntos", era parte de las cosas que entre
llanto y en voz entrecortada se le escuchaba decir a Tribilín.
Por su parte, "La Gringa Inga", casi se podía
contener con el dolor que le emanaba. Su mal castellano
y la garganta seca, no hacía más que soltar
algunas frases que se apagan con su llanto incontrolable.
Lo de ayer demostró lo mucho que este hombre pudo
ser en la vida de estas personas.
Genaro Delgado Parker y Ernesto Schutz,
menes de la televisión en el adiós del amigo
Los dos personajes de la televisión nacional y que
mucho han tenido que ver en su vida y carrera estuvieron
presentes en el último adiós del "Negro
del Perú". Ambos como buenos amigos y por la
importancia y aportación que ofrecieron en sus empresas
se hicieron presente confundidos entre el pueblo del "Negro".
Sin duda este gesto allá a lo lejos será muy
bien tomado por el hombre que ya no está. Sólo
su muerte pudo provocar tal encuentro que pocas veces se
ha visto.
Carlos
Alvarez consideraba como a un padre a Augusto Ferrando
y también acudió a decirle adiós
a quien fuera su descubridor
Extrañamente al día anterior que su velorio
estuvo colmado por distintos personajes de la televisión
nacional, el deporte y la política, el día
de su entierro fue más con su pueblo. Sólo
Carlos Alvarez y Pepe Vásquez, entre los artistas
que él vio nacer, estuvieron presentes en ese día.
Ellos, al igual que todos, ofrecieron emotivas escenas de
dolor de quien pudo ser su padre espiritual y artístico.