Una de las
emotivas transmisiones que caracterizaban a Ferrando
Fustazo, Maidenform y Morobesa,
el cuarto tiburón lejos. Cierra derecha, Maidenform,
Fustazo y Morobesa. Faltan 300 Maidenform por dentro
Fustazo por fuera, faltan 200, Madenform domina, Maidenform
no te pares, no te pares viejita linda, arriba Maidenform,
Maiiiidenform para todo el mundo y arriba Perú.
(Ultimos metros de una sensacional narración
de Augusto Ferrando en un triunfo peruano a nivel
internacional).
Esto ocurrió en el
96 en justo homenaje a Augusto Ferrando. En la
foto en un tierno abrazo con el otrora gran jockey
Alfonso Carbonel.
Gran tristeza causó la mala noticia surgida el lunes
pasado cuando a las 11.00 p.m. approximádamente dejaba
de existir Augusto Ferrando Chirichigno, sin duda el más
grande locutor hípico de todos los tiempos, además
de ser un gran aficionado a la fiesta de los reyes.
Don Augusto se inició en la hípica en la
década del 30 en el hipódromo de "Santa
Beatriz", siendo vareador y al poco tiempo capataz
al lado de su padre, quien era preparador de los caballos
del presidente Augusto B. Leguía. En la década
del 40 y 50 ya en San Felipe ejerció la preparación
de equinos. Debutó como locutor a los 14 años
en el Club Hípico de Santiago y también ejerció
la preparación en dichas tierras al igual que en
Venezuela. Eran los años de 1933 y cuando tenía
15 años debuta en el Perú como narrador en
la desaparecida OAX que luego sería radio Central
y después de algunos años no podemos olvidar
las grandes transmisiones de los triunfos en Maroñas
(Uruguay) de Maidenform y con el gran Santorín en
el Hipódromo de "Palermo" (Argentina) en
el 73, donde recordamos sus frases "Santorín...
no te pares... no te pares, negrito lindo... Santorín
para todo el mundo". Casi con lágrimas
transmitía para todo el Perú el gran acontecimiento
hípico. Tuvimos la suerte de trabajar junto a él
en Monterrico durante 3 años y testigos fuimos de
que se trató de una persona muy risueña y
amiga. Como propietario fue dueño del stud "Don
Chicho" y tuvo entre sus principales figuras al recordado
y y hermoso alazán Siempre Contigo, quien le dio
muchas satisfacciones. También estuvo en sus filas
el noble Troncomóvil y otros equinos cuyos nombres
no recordamos en estos momentos. Uno de los principales
acontecimientos que vivió Augusto en el Jockey Club
del Perú fue el homenaje que le rindió en
vida a su señora madre con las tribunas repletas
y aplaudiendo a más no poder. Augusto se retiró
oficialmente de la locución en la temporada del 88
pero asistía a los grandes clásicos del calendario
hípico nacional hasta sus últimos días.
Fue emocionante en el 96 cuando en un homenaje se juntaron
a Ferrando con el gran Alfonso Carbonel, una de las grandes
fustas nacionales.
Hay tantas anécdotas hermosas que tendríamos
que sacar un diario completo para escribirlas. Ha sido un
duro golpe para la hípica la pérdida de tan
grande aficionado, pero la vida continua y Augusto quedará
por siempre en el recuerdo de todos los hípicos.
Nuestro turf se enluta una vez más. Vayan para todos
sus familiares, en especial para don Chicho, nuestras más
sentidas condolencias y Ud. don Augusto Ferrando Chirichigno
descanse en paz que desde arriba siempre será el
espectador de lujo de sus apasionantes ... CARRERAS DE CABALLOS
(Mariano Gutierrez Ch.).