POR FIN LA NEGRA TOMASA
TOMO LA GRAN DECISION.
SE "AMARRA", Y CELEBRA EN CASA
"LA BODA DEL CALLEJON".
Hay risas y algarabía,
y sobre todo, alboroto,
porque ya se acerca el día
que la novia dará el voto.
Todita la gente "raja"
que la cogió "inflación",
porque aunque se ponga faja
se le nota el "barrigón".
El novio es un asaltante,
que del penal ha salido,
y hoy trabaja de ambulante
y el callejón ha invadido.
Jorge y Carlos, que son "misios"
tampoco quieren faltar.
Los dos vagos sin oficio
así empezaron a hablar:
"Oye, mi chamba mancó"
-dijo Carlos, "y en mal rato
mi mujer se me quitó
y me ha dejado calato".
-Jorge habló: "Estoy hasta el perno,
y peor que Don Angulo,
por conseguir un buen terno
soy capaz de dar el rulo".
"Tú podrás ir al casorio"
dijo Carlos: "y no falla,
porque ayer hubo velorio
y el muerto era de tu talla".
"Sólo hay que hablarle a la viuda,
y al toque estarás vestido";
-"¿Tú crees que ella es boluda?
La ropa se la dio al querido".
Son situaciones complejas
que este callejón alberga,
si hasta "rajaban" dos viejas
hablando todito en jerga:
"La muchacha está en bolero,
y es recontra federica,
el Dorima, es pastelero,
y me han dicho que es marica;
aparte que es misionero
ese guanaco, es serrucho,
y es el brother de un ratero,
que aquí le dicen el Cucho".
Luego de haber escuchado
a la gente chismosear,
el casamiento ha llegado
y nos vamos al altar.
Están todos agrupados
pero he podido observar
que a la Iglesia han entrado
pa' bailar el "Alcatráz".
Ya consumada la boda
regresan al callejón,
y llega la gente toda
para armar el "vacilón".
La suegra, una vieja manca
grita con voz imperiosa: "Vayan a traer las bancas,
de casa de Doña Rosa,
y que Anita, sirva el Combo,
y por Mitra, un solo plato,
pero cuidao' con los tombos
porque he preparado gato".
-"Señora, ¿Y el apagón?" "Que del poste roben luz,
para todo hay solución,
"Ave Maria Jesús".
Entre rón, pisco y cañazo,
los novios desaparecen,
el la lleva entre sus brazos
al hotel, ¿que les parece?.
Se retiran los dos solos
a su gran "Luna de Miel",
montados en "Taxicholo"
y él prometiendo ser fiel.
Pero ya en la habitación,
le dice el novio entre halagos:
-"Para aumentar la pasión,
voy a traer unos tragos".
Y cuando está retornando
al hotel, si, para eso
sale y le dice Ferrando: "UN COMERCIAL Y REGRESO".
El
Hijo del Callejón
Julio César Briceño
LA TOMASA SE CASO,
PORQUE ELLA SALIO EN "BOLERO",
Y EL MARIDO "CHAVETERO"
CULPA A TODO EL CALLEJON.
Luego que salió Ferrando
aquella noche espantosa,
le dijo el "choro" a su esposa:
"Sé que me estás atrasando,
porque yo estuve escuchando
que en todito el callejón,
me llaman Santo Cachón
y me pregunto: ¿Por qué?"
"Pero lo descubriré
así me tumbe a cualquiera.
Sabes que soy una fiera
y en bronca nadie me gana.
Dos años estuve en "cana"
sin hacer nada de nada,
¿y ahora estás embarazada?
por mi madre que ca...lamidad.
¿Acaso será Ferrando
que me dicen que es tu amigo?
y lo ven "siempre contigo"
y tú le andas coqueteando".
Mientras iban conversando
Sonia gritó desde afuera: "Vecina, viene el lechero.
Ta' subiendo la escalera,
y apure, porque la esperan
el chino y el carnicero.
En mi cuarto está el frutero
y lo estoy entreteniendo,
y el tipo me está diciendo
que a usted le dió de comer,
y como no le ha pagado,
ahora le toca 'mover' ".
Asustada la mujer
le dice a su chavetero: "Vete ahora mismo a chorear
pa' que me traigas dinero".
Y sale mismo cowboy
caminando así de lao',
o sea, mismo achorao'
como todo delincuente;
cuando en eso, de repente
se escucha un llanto infantil. "¡Tomasa acaba de parir!"
vocifera Don Clemente.
Y llega toda la gente
hasta la humilde casucha.
Están Ana, Rosa y Lucha
asistiendo el nacimiento.
El lechero está contento
y presume ser el padre,
pero llega la comadre
diciendo con desatino: "Disculpe usted, si yo opino,
o si soy muy mal hablada,
pero el niño, no es por nada
se le parece al vecino.
Vaya a ver un adivino,
porque este asunto es dudoso.
¿De dónde le salió hermoso?
si usted parece porcino?".
-"En fin, así es el destino",
dice el "Faite", muy atento.
Igual se siente contento:
cholo él, y su hijo es chino.
Y preguntan los vecinos: "¿Cómo lo van a llamar?
¿Ricardo,, Sergio, Gaspar,
Roberto, o tal Julinho?" "Le tengo mucho cariño
a todo mi vecindario,
quisiera ponerle Mario,
como el jefe de mi banda,
pero me daría una tanda,
pues no sé si el hijo es mio.
¿Qué nombre pongo, Dios mio,
para no entrar en disputas?
y mi mujer que es tan pu...ra
en nigún nombre ha pensado
si con todos me ha engañado.
¡Ya tengo la solución!
Como me nació varón
Ferrando me ha aconsejado,
que el niño sea llamado: "EL HIJO DEL CALLEJON".
Velorio
en el Callejón
Julio César Briceño
HAY DUELO EN EL CALLEJON
Y TOMASA ESTA LLORANDO,
Y A SU MARIDO VELANDO
EN LA MESA, SIN CAJON.
La vecindad se enteró
de tan terrible tragedia,
dijo el gago "chupamedias": "La plata la junto yo".
Con lo que se reunió,
entre lios y disputas,
se compró un cajón de frutas
que "Tribilín" se "tiró".
Y un vecino preguntó: "¿De dónde saldrá el cajón?" "Ahi llega la solución"
-contestó el otro mirando,
y en eso, llegó Ferrando
con "Funeraria Merino",
y le dijo a los vecinos
que los estaban observando: "Yo no te engaño, primito,
y es por eso que he venido,
trayéndole al fallecido
este cajón que se pasa".
Y le agradeció Tomasa
por tan generosa acción,
le dijo: "Después del panteón,
arreglamos en mi casa".
Y se realizó el velorio
con funeral de primera,
estaban la curandera,
los vecinos, y Tenorio.
Lo más curioso y notorio
eran las cuatro lloronas,
doña Peggy y doña Carmen,
doña Violeta y la Gringa,
todas...tremendas "Choclonas".
Se reunieron personas
de diversa condición,
todas, con mala intención
de al muertito criticar;
y empezaron a rajar,
para hacer la noche amena,
Sonia dijo: "Me dió pena
que se muriera el difunto". "El muerto, era nuestro punto"
-comentó el viejo Ramón, "Y aquí todos le decían
nuestro gran Santo Cachón".
Jorge, el sastre de aquí junto
miró a la negra Tomasa,
y este dijo: "Está Buenaza,
con esta viuda, me apuntó".
La gente quería "chupar",
pero no tenian dinero.
Llegó Lucho "El Guarapero"
con su cerveza Cristal.
Y al llegar la madrugada
un borracho preguntó: "¿Tomasa, y el Calderón?
porque el velorio está en nada".
Y la Tomasa, enojada
le dijo: "No me hagas roche,
porque ya mandé en la noche
a que se tiren los pollos". "Vecinita, yo la apoyo
y preparo el aguadito",
dijo Monchi: "El finadito
conmigo fué buena gente".
Y el momento del entierro
ya no se hizo esperar,
vi la carroza llegar
de Funeraria Merino,
y dos omnibus de Ormeño
para llevar a la gente
que los prestó gentilmente
el Señor Joaquín Ormeño.
Y me llamó la atención
verlo cargar a "Agilito",
un viejo gritó: "El muertito,
ya se salió del cajón".
Y cumplida la misión
de sepultar al difunto,
los vecinos salen juntos.
Pero alguien está faltando;
de pronto veo a Ferrando
que se lleva a la Tomasa.
Ella voltea y me dice:
"El final lo hago en mi casa".
Y a mis versos, pongo fin
que habló sobre una mujer, "Tenemos mucho que ver"
pero siempre, en Trampolin.