Augusto Ferrando  
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Acerca de este Website

Quisiera contarles cómo nació la idea de crear este website en homenaje a Augusto Ferrando. Yo siempre sentí una profunda simpatía por Augusto, ya que gracias a él podía olvidarme un poco de las cosas tristes de la vida. Nunca vi ni creo veré jamás a un hombre que tuviese la rapidez mental que él tenía al punto de sacar chistes en menos de un segundo y volver jocosas a las situaciones que para otros hubiesen sido comunes y corrientes y para nada divertidas. No cabía duda que este hombre tenía un talento inigualable y esto indudablemente despertó la envidia de mucha gente. Recuerdo que en una ocasión Augusto Ferrando fue entrevistado en el programa "Fuego Cruzado", en donde entró en debate con Magaly Medina y Marta Hildebrandt, quienes sin respeto ninguno, en tono altanero maltrataron cruelmente con sus venenosos ataques a nuestro querido Augusto. Cabe decir que ellas demostraron ser muy hábiles para terjiverzar todo lo bueno que Augusto hacía para hacerlo a él ver como al villano de la película. Me sentí muy dolida por todo esto y le escribí una carta a Augusto para demostrarle mi repudio e indignación hacia los ataques arteros proferidos por esas dos víboras. Le manifesté mi profunda admiración por él y le dije que no valía la pena ni acordarse de gente como esa a las que las corroía la envida. Escribí muchas cosas que creo lo ayudaron a levantarle la moral. El Sábado siguiente a cuando Augusto recibió mi carta, cuando ya estaba por terminar el programa de Trampolín a la Fama Augusto se refirió a mí y dijo que él no solía leer todas las cartas que le llegaban ya que eran demasiadas, mas uno de los que trabajaban para él apellidado Cevallos le dijo que a pesar de que no pudiese leer ninguna otra carta sí debería leer la mía, que no se iba a arrepentir. Augusto hizo caso de este consejo y leyó mi misiva. Entonces dijo en cámaras que mis palabras realmente lo habían desagraviado y le habían levantado la moral. Me agradeció mucho públicamente. Yo no lo podía creer. Nunca había vivido una experiencia semejante en la que alguien de la televisión, a quien yo admirase demasiado se dirigiese a mí directamente y frente a millones de personas. Cabe mencionar que en mi carta yo le había comentado que había acabadp de publicar un libro llamado "Diccionario Bibliográfico Universal", hecho para ayudar a resolver Geniogramas (palabras cruzadas que publicaba el diario El Comercio). Yo le envié un ejemplar de mi libro a Augusto y él tan noblemente lo promocionó en Trampolín a la Fama en varias ocasiones, sin pedir nada a cambio.

Anteriormente a todo lo narrado yo había tenido ocasión de asistir a Trampolín a la Fama como espectadora en dos o tres ocasiones y no sé por qué Augusto siempre me sacaba a participar en algo. Una vez canté y otra hasta fui parte de un concurso de imitación de uno de los programas. En esta ocasión fui yo la ganadora y recuerdo que me gané una cocina a gas. Si desean pueden escuchar la grabación de esta secuencia en la página Grabaciones.

Pero todo esto había sucedido mucho antes de lo narrado en las líneas de arriba, mucho antes que yo siquiera hubiese imaginado que escribiría a Augusto y que él me diese su apoyo en mi nueva faceta de autora de un libro. Pensé dentro de mí: "¿Será que algún dia Augusto Ferrando llegue a saber que la persona a quien él tanto ayudó es una de las que estuvo presente en varios de sus programas?". Pensé que debería buscar una ocasión para ir nuevamente al set de grabación y luego de presentarme ante él darle las gracias personalmente. Resulta que un dia Augusto convocó a todos los que tuvieran un perrito que supiese hacer alguna gracia para que lo llevaran al canal para premiar al mejor. Yo tenía una perrita llamada Cristina, la cual era una perrita callejera que encontré muy enferma y a la que adopté y curé. Ella no era precisamente una perrita entrenada que supiese hacer muchas gracias, pero al menos sabía pararse de dos patitas si se lo pedía. Cristina podría ser la llave para que me dejasen entrar y llegar hasta donde estaba Augusto para darle la sorpresa. Llegué al canal y expliqué a los que trabajaban tras de cámaras que yo era la persona a quien Augusto había agradecido y luego ayudado unas semanas atrás y que quería no sólamente hacer participar a mi perrita en el concurso sino que deseaba que Augusto supiese quién era yo. Ellos me sugirieron que me pusiese al último de la cola de los participantes al concurso porque querían darle esta sorpresa a Augusto como broche final. Y así fue. Fui la última y luego de que Augusto me entrevistase y soltase algunos chistesitos en esa secuencia yo le pregunté si él sabía quién era yo. El respondió que no tenía idea. Le dije: "¿Te acuerdas de aquella carta que yo te escribí....? El me dijo: "Tú eres Romina, la poetisa?" Creo que mi forma de escribir le causó esa impresión aunque lo hice inadvertidamente. Le dije, sí, soy yo. Fueron momentos muy conmovedores que jamás olvidaré. Cristina sólo supo hacer su acostumbrada pirueta de pararse de dos patitas y desafortunadamente no pudo ganar el concurso. Otro perrito fue el premiado, mas Augusto fue muy bueno conmigo y me llenó de elogios, aún fuera de cámaras. Al pasar los años emigré a los Estados Unidos y siempre recordaba con nostalgia Trampolín a la Fama y a Augusto Ferrando. Un dia escuché que Jaime Bayly iba a estar en línea en un chat room y entré para conversar con él. Le sugerí que entrevistase en un programa que él tenía en aquella época a Augusto pero Jaime me dijo: "Augusto Ferrando murió". No lo podía creer. Eso me cayó como un baldazo de agua fria. Una gran tristeza embargó mi corazón y algunos años después, cuando ya me había graduado de "Web Designer" o "Diseñadora de sitios en el Internet", al ver que todavía no se había creado un website en su memoria, juré que lo haría yo. Y es gracias a esta idea y a la colaboración de los familiares de Augusto que hoy contamos con este tributo a este popular e inolvidable animador de la televisión peruana a través de la red electrónica. Espero no los haya aburrido mucho con este relato tan extenso y les agradezco infinitamente su paso por este website. Siempre son bienvenidas sus opiniones y mensajes que son la mejor recompensa que he encontrado a este arduo trabajo.


     
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