Augusto Ferrando:
La Peña Ferrando
(Por Julio C. Briceño)
Velocidad
Ante todo (Este libreto es muy gracioso. Les recomiendo leerlo).
Historia de La Peña Ferrando
Sin lugar a dudas que uno de los fenómenos
más grandes que haya visto en mi vida a nivel de espectáculos
fue La Peña Ferrando. Como una breve reseña personal,
te diré que tuve la suerte de conocer a don Augusto Ferrando
en el Teatro Segura, tal como lo he mencionado en la décima
que te escribí. Contaba con sólo 12 años y
llegué a conocerlo porque era mi madre la encargada de alimentar
a los artistas de La Peña. Yo iba junto a ella y don Augusto
pronto me agarró cariño. Me mandaba a comprar y así,
poco a poco, logré tener más confianza.
La Peña comenzaba en el mes de Abril. Siempre era el debut
en el teatro Segura. Luego de allí se trasladaba con su show
a algunos cines de barrio para posteriormente iniciar sus viajes
al interior del pais. Yo que por ese tiempo me encontraba estudiando
veia con gran nostalgia como partían. Terminada la función
en algún cine de barrio se iban al Sur o Norte del pais.
Yo quería viajar, descubrir cómo era ese maravilloso
mundo de La Peña Ferrando. Pero don Augusto era un hombre
para el cual lo más importante era el estudio. Por tal razón
no permitía que me llevaran de gira.
Recién, en el año 1982, cuando tenía 15 años,
logré realizar mi ansiado sueño de recorrer el pais
al lado de esta gran caravana de artistas, y todo por pura casualidad.
Por aquel entonces trabajaba en La Peña Luchín Morales,
un gran imitador de ruidos.. Don Augusto lo presentaba y luego invitaba
a algunos jóvenes del público a que hicieran lo mismo
que él. A la persona que lo hiciera mejor don Augusto le
regalaba 10,000 Intis, lo que vendría a ser ahora como $100.
Aquella noche faltaba un joven para iniciar las imitaciones. Yo
me hallaba a un costado del escenario y le dije a Efraín
Marcos, que era el jefe de los asistentes: "Don Marcos
yo entro pé", a lo que él me respondió:
"¿Estás loco? Despues don Augusto se va a
molestar". Bastó que Marcos se distrajera sólo
un momento para yo lanzarme al escenario. Don Augusto me miró
y sólo sonrió. Comencé a hacer las imitaciones,
pero casi todas me salían mal, pero fue ello lo que causaba
gran risa entre el público. Al final, el aplauso del público
me dio como ganador. Aquello fue en el teatro Segura en la función
de Vermouth. Al terminar don Augusto me dijo : "Oye negro....en
la función de noche haces lo mismo". Y fue así
como nació el show de Los Expontaneos, los cuales, luego
se complementaron con Eduardo Minaya y Fernando López Pachas.
Los 3 viajábamos junto a todos los artistas de la Peña
recorriendo los diferentes departamentos y provincias de nuestro
querido Perú. Siempre teníamos que buscarnos alguna
calle o avenida conocida del lugar a donde llegábamos para
hacerle creer al público que vivíamos en esa ciudad.
Claro que posteriormente ello fue aclarado por don Augusto, presentándonos
luego a través de las pantallas de Trampolin a la Fama.
"Viajando a la heróica ciudad de Tacna"
Era el mes de Julio de 1982. La Peña Ferrando
había culminado su presentación en el desaparecido
cine Western de Lince. Ya se encontraba allí el ómnibus
de Tepsa que, por cierto, era la empresa oficial que trasladaba
a toda La Peña Ferrando. Aquel lugar se convertía
por algunas horas en un terminal terrestre ya que allí llegaban
todos los familiares de los artistas, así como del personal
de técnicos. Todo ello era un mar de llanto: esposas llorando,
niños gritando, las madres de los asistentes echándoles
mil bendiciones para que se protejan de los accidentes y las esposas
nuevamente, sin dejar el llanto, le entregaban a sus respectivos
esposos las listas de prendas o artefáctos eléctricos
que éstas querían que les trajeran de la frontera.
Previo a ello ya don Augusto había cumplido con dejarles
a los familiares de sus trabajadores un dinero que les serviría
para que se mantengan hasta el retorno de sus seres queridos. Era
un viaje largo. En aquel entonces Tepsa demoraba un promedio de
24 a 26 horas en llegar a Tacna, es decir, demoraba más de
un día completo todo el viaje. Terminado el lloriqueo se
pasaba lista tipo colegio. Ello a la vez era el manifiesto que llevarían
piloto y copiloto del bus para ir dejando copias en los diferentes
controles terrestres de nuestro pais. Don Augusto, eso si, era muy
amante de la disciplina, y yo creo que por ello logró mantener
con gran éxito su empresa. El decía: "Ya
señores, apúrense que mañana debemos estar
en Tacna....y si quieren seguir llorando, guarden un poco para el
camino". Ello, sin duda, causaba risa. En esos trayectos
largos don Augusto no viajaba con nosotros, sólo nos embarcaba,
diciendo: "Ya saben: Pórtense bien, y vayan con
Dios hijos de su madre".....(risas). Así partimos
con rumbo a la heróica ciudad de Tacna. Para mí era
mi primer viaje y me sentía como aquellos niños que
están a punto de partir en un paseo de excursión.
Todo era viajar, comer, viajar y de vez en en cuando usar los servicios
higiénicos, ya que en ese tiempo no existían los bus-camas,
ni mucho menos éstos tenían baño dentro. En
este constante viaje llegamos a Tacna. De Lima partimos a las 3
a.m. y llegamos a Tacna al dia siguiente a las 5 a.m., es decir,
habían sido 26 horas de viaje. Al abrir mis ojos lo primero
que vi fue el Arco de la Libertad en pleno centro de Tacna. Frente
a éste se hallaba el cine San Martin donde trabajaríamos
ese mismo día por la noche. Había una gran banderola
que decia : "Hoy...La Peña Ferrando en el cine teatro
San Martín de Tacna". Tuvimos que esperar a que
llegase el encargado, es decir, el conserje del cine para poder
descargar todos los equipos porque La Peña Ferrando era una
gran empresa que movia luces, sonido y tramoya, es decir, escenografia
y cada cual desempeñaba una función diferente. Cada
uno tenía su chapa que seria bueno mencionar en el respectivo
orden al que a cada uno corresponde :
- Técnico de sonido, Efraín Marcos: "El
tartamudo"
- Luces : "Chino Agustín"
- Tramoya : "El frenton"
- Asistente de Tramoya : " Medio burro"
- Asistente de luces : "Samuray"
- Perifoneo y propaganda : "El ojón"
- Transportes : "Pisotón de oso"
- Asistente : "Care' mula"
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Todos estos singulares personajes eran los
encargados de darle vida a este gran circo, por llamarlo de alguna
manera. Digamos que trabajar al lado de Augusto Ferrando era un
gran privilegio ya que los asistentes aparte de percibir un sueldo
por su trabajo, don Augusto les daba la oportunidad de vender sus
dulces en el intermedio de la función. Y se podría
decir que era un gran negocio. Yo también vendía los
dulces, y me daban el 30 por ciento de la venta total, pero eran
2 funciones: Vermouth y Noche, y uno se ganaba unos buenos soles.
El show de Los Expontáneos se presentaba
en la segunda parte del show, ya que La Peña Ferrando se
constituía básicamente de 2 bloques, primera y segunda
parte. Por describirlo de alguna manera. Casi todos los años
mantenia el mismo patrón. Cuando iba a comenzar la función,
ésta se iniciaba con un pantallazo, esto quiere decir un
breve sketch de unos 5 a 10 minutos como máximo, luego aparecía
don Augusto Ferrando, contaba algunos chistes, presentaba a cada
uno de los músicos que formaban el marco musical, todos ellos
dirigidos magistralmente por Otto De rojas, un excelente pianista,
a quien don Augusto le había puesto la chapa de "Sopa
de leche con yuyo". Luego de la presentación de los
músicos venía el primer musical. El cantante era algún
finalista de Trampolín a la Fama. Interpretaba 2 canciones
y luego de ello regresaba don Augusto para presentar a doña
Huaraca, personaje que realizaba en los últimos años
de La Peña Benjamin Ureta, un destacado actor de teatro que
le daba vida a esta vieja sarcástica (te diré que
cuando la vi la primera vez pensaba que era una vieja). Todo ello
tenia una sola palabra......risas...risas....y más risas.
Luego del breve turismo, que realizamos aquel dia en Tacna, lo cual
incluyó visitas a los diferentes campos feriales para comprar
como quien dice de contrabando, seguimos el tour, conociendo muchos
lugares de esta hermosa ciudad. Al llegar la noche ya el público
abarrotaba las instalaciones del cine San Martin de Tacna. Las colas
eran enormes y el que menos quería abrirse paso en medio
de la gente para lograr una buena ubicación. Como nosotros
recién entrabamos en la 2da parte de La Peña
nos mezclábamos con el público para aparentar que
éramos de la ciudad. Yo estaba en el balcón del cine,
es decir, en la parte alta, junto con Fernando López, mas
conocido como "El Chato Pancho", ya que éste era
asistente directo de Pancho Gutiérrez Miraval. Lo vi que
casi se dormía y le dije: "Voy a tomar una gaseosa,
y de allí ponte mosca porque en dos números más
viene Luchín Morales". Pancho me dijo: "Ya
no te preocupes". Asi lo hice. Tomé mi gaseosa,
luego estaba listo para el show, de pronto don Augusto presenta
a Luchín Morales e invita a jóvenes del público
a que hagan lo mismo que él (o sea que nosotros). Apareció
Eduardo Minaya, aparecí yo, pero a Pancho....ni se le veia.
Para ello don Augusto era todo un experto. Con una sonrisa te podía
decir muchas cosas y tú ni cuenta te dabas......don Augusto
se me acerca sonriendo, me estira la mano para estrechársela
y riendo entre dientes me dice : "¿Dónde
está ese chato de )/(%&%%&$da?"
Fin de la Peña Ferrando
La última presentación que realizamos con la Peña
Ferrando, fue en el cine teatro Santa Marina en el Callao. Fue aquella
terrible noche en la que el talentoso César Ureta, más
conocido en el mundo de la farándula como "El loco
Ureta" dejaría de existir a consecuencia de un
paro cardiaco. Aquella noche del 5 de Octubre de 1982 César
se había puesto grave a raiz de una apendicitis que lo había
estado aquejando. Al agravarse lo llevaron de emergencia desde el
cine Santa Marina al Hospital San Juan del Callao donde quedó
internado en compañía de su esposa. El loquito salió
airoso de la operación, pero en el proceso post-operatorio
lo sorprendió un infarto que lamentablemente acabó
con su vida. Aquella noche fue la última vez que se vio la
Peña Ferrando ya que don Augusto decidió cancelarla
para siempre. |