Augusto Ferrando:
Su familia
La familia que formó Augusto Ferrando se componía
principalmente de la siguiente forma: su amada esposa (prima hermana
del popular animador) Juana Mercedes Ferrando Dietz, sus hijos Chicho,
Rubén y Juan Carlos, sus sobrinos, nietos y bisnietos.
|
| De izquierda a derecha: Juan Carlos, Paola
(hija de Chicho), Mechita (hija de Chicho), Rosita (hermana
de Augusto y la única que queda), Julia (tia de Juan
Carlos) |
He aquí las palabras de nuestro amigo
Juan Carlos Ferrando cuando se refiere a cómo se siente con
respecto al recuerdo de su famoso padre, a su familia y al público:
|
"A mí me parece mentira que en tan poco
tiempo sea yo el único que queda. Parece que pestañeo
y ¡zuaz!, todos se fueron. Pero si a ti o a cualquiera
se les muere un pariente lo lloras 6 meses y ya, pero a mí
me lo recuerdan a diario. Salgo a la calle y en una cuadra
6 personas me han hecho recordar al viejo. Voy al cine y desde
la ventanilla hasta el boletero me lo recuerdan. Es un sentimiento
que no puedo describir, porque es bello y a la vez triste,
y la verdad es que en cada palabra de su público hay
tanto amor que me doy cuenta que todo lo que mi papá
sembró lo estoy cosechando. Y muchas gracias por esas
palabras tan lindas (refiriéndose a mí, la que
transcribe estas líneas) que haz tenido para con mi
padre, y a travéz tuyo, un beso y abrazo para todos
los peruanos en Union City, Paterson, Hoboken, Queens, Paramus
Park....
Juan Carlos "El último del clan"
|
Estas fueron las palabras de Juan Carlos Ferrando, que tan generosamente
ha contribuido con información y fotos para este website.
Soy yo la que agradece públicamente a Juan Carlos y pongo
este espacio a su entera disposición para cualquier cosa
que desee publicar. Este es tu espacio, Juan Carlos, la gente
que amó a tu padre ve en ti un pedazo de él, que
sigue vivo entre nosotros.
Ahora quisiera compartir con ustedes una cartas que generosamente
me permitieron publicar en esta página los familiares de
Augusto. Al leer estas cartas creo que más de uno derramará
unas lagrimitas ya que estas enternecedoras palabras provienen
del nieto de Augusto quien se llamaba igual que su abuelo y de
sus demás familiares en Guatemala. Augustito y su familia
expresan en estas líneas el entrañable amor por
Augusto Ferrando y le manifiestan cuánto significó
para ellos su presencia en la familia y lo muchísimo que
lo extrañan. Leámos pues juntos estas cartas.
Carta escrita por Augustito después del
fallecimiento de su Tati (abuelo) Augusto Ferrando.
| Guatemala, 1 de Febrero
de 1,999
TATI: Sinceramente no sé cómo
empezar esta carta. Hace unos minutos me enteré que
te fuiste para siempre y no te imaginas cuánto te
extraño. En cuestión de segundos se me vinieron
a la mente todos los buenos y malos ratos que pasamos juntos,
todos los bellos momentos que de chiquito me hiciste pasar
porque era tu consentido. Me acordé cuando desde
chibolo te acompañaba a Trampolín, a dormir
todos los fines de semana, a los baños Turcos, al
hipódromo, a los gallos, de pezca, cacería,
etc. Te diré que son momentos que le agradezco mucho
a Dios que me haya dado la dicha de pasarlos a tu lado.
Son momentos que jamás olvidaré. Pero así
como hubo muy buenos momentos también se presentaron
los malos a partir de tu enfermedad. Me acuerdo de todo
lo que tuviste que pasar debido a las quimioterapias. Se
me viene a la mente cuando jugábamos naipes por largos
ratos, cuando te sacaba a caminar, cuando a veces te llevaba
a que te pongan tu inyección para que te aumentaran
tus defensas, cuando mi vieja, mi Ita, mi viejo y yo hacíamos
lo posible para motivarte cuando entrabas en depresión
y no querías seguir con tu tratamiento, cuando mi
viejo delante tuyo estuvo como una hora enseñándome
a curarte y ponerte tu bolsita porque teníamos que
viajar los dos solos a Lima, etc. Te diré que me
siento muy feliz de acordarme de todo esto y saber que siempre
estuve contigo en las buenas y en las malas y que nunca
te dejé de lado. Lo hice por el gran amor y agradecimiento
que siempre te tuve y te tendré por todo lo que hiciste
por mí y mi familia. Gracias a todo ese cuidado que
te dimos aquí, en Guatemala, logramos tenerte unos
años más con nosotros. Te lo juro que no me
cabe y no acepto que en 12 dias que te fuiste de Guatemala
te hayas ido para siempre. Son cosas inevitables e inesperadas.
No sabes cuánto hubiera dado porque vivieras un año
y medio más para que me mires graduado (que era algo
que siempre quisiste). Gracias por todo lo bueno que fuiste
conmigo, gracias por todos los buenos y sanos consejos,
por tus caricias, tus palabras, tus chistes, tus cuadradas
que a veces me pegabas, por tus incontables y hermosas demostraciones
de amor hacia nosotros. ¡¡¡MIL
GRACIAS TATITO LINDO!!!
No me queda otra cosa que aceptar todo esto, pero me
cuesta mucho porque siento que aparte de haber perdido a
un abuelo he perdido a un padre. Espero que estés
descanzando en paz, que Dios te tenga en su gloria y ojalá
estés al lado de todas aquellas personas que amaste
pero estando vivo se fueron para siempre de tu lado. ¿Sabes
una cosa? Recién ahora entiendo y recuerdo cuando
me contabas acerca de mi tio Chano, Gringo, mi Mima y me
dabas a entender lo que se sentía cuando se perdía
a alguien tan querido. Te diré que te echo mucho
de menos. Con decirte que en mi mesita de noche te hice
un altarcito. Tengo una foto muy bonita tuya en un cuadro,
al lado la Biblia junto al Cristo de Esquipulas y por último
una vela. Con esto quiero que sepas que siempre te tendré
en mis oraciones y en mis recuerdos. Cada vez que pueda
te prometo que yo mismo te voy a hacer tus misas para que
tu recuerdo siga siempre presente en mí. Llegó
la hora de despedirme y es el momento más difícil.
Sólo quiero que sepas QUE TE ADORO y que jamás
te voy a olvidar y que en cada momento pienso en ti y me
duele muchísimo saber que no te voy a volver a ver
por un buen tiempo. No sabes lo que hubiera hecho por darte
un beso y conversar un rato juntos antes de irte. No olvides
que siempre estarás en mis oraciones y no te preocupes
por la familia que la cuidaré lo más que pueda.
Tu nieto que te adora,
Augusto |
Carta después de 30 dias del fallecimiento
de Augusto Ferrando: Misa en Iglesia San Ignacio de Loyola en
Guatemala
| Guatemala, 1 de Marzo
de 1,999
TATI: Ya ha pasado un mes de tu partida
y no te imaginas cómo te extrañamos y cuánta
falta nos haces. Desde el dia que te nos fuiste las cosas
ya no son como antes. Nos falta esa persona que nos unía
a todos, esa persona que siempre fué y será
el ejemplo a seguir de cada miembro de la familia. Se nos
fué el abuelo que nunca se cansó de demostrarnos
todo su cariño, ese hombre que siempre nos ayudaba,
aconsejaba, que nos hacía reir pero que al último
de su partida nos hizo llorar. Desgraciadamente no pudimos
estar en Lima para darte tu último adiós,
pero quiero que sepas que para nosotros no haz muerto. No
te tenemos físicamente pero siempre te recordamos
con mucho cariño y siempre estarás en nuestros
corazones. Muchas veces por las tardes y las noches conversamos
y cada uno se acuerda de tantos momentos que pasamos a tu
lado. De cierta forma hay que darle gracias a Dios de que
ya estés con El debido a que nosotros fuimos los
únicos que te vimos sufrir desde el principio hasta
el final con tu enfermedad y realmente pasaste unos por
unos momentos en los cuales nos hiciste sufrir mucho. Fuiste
tan bueno con todos los que estuvimos al rededor tuyo que
pensamos que tu lugar en el cielo ya estaba seguro desde
antes que llegaras y lo énico que cada uno de nosotros
esperamos es que algún dia (unos primero y otros
después) nos juntemos contigo allí.
Desde que te fuiste solamente nos queda tu inolvidable
recuerdo, tus videos, programas, fotos, etc... pero queremos
aprovechar esta oportunidad para agradecerte eternamente
todo lo que en vida nos demostraste, nos quisiste, nos enseñaste,
pero principalmente quiero que sepas que todo lo que pudimos
hacer por ti cuando estuviste bien o mal, se hizo con mucho
agradecimiento.
Bueno, Tati, tenemos que terminar con esta pequeña
carta y sólo le pedimos a Dios que te tenga en su
gloria y que descances en paz, pero también queremos
recordarte que te queremos muchísimo y que siempre
estarás en nuestros recuerdos y oraciones.
Tu familia que te adora |
|